martes, 27 de octubre de 2015

David Bowie - Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972)





"Love descends on those defenseless
Idiot love will spark the fusion


Después de haber subido el primer escalón con “Space Oddity” (1969) y haber dado el segundo paso con un disco sin falencias como “Hunky Dory” (1971), David Bowie alcanzaría un pedestal musical del cual nunca se bajaría gracias a su quinto trabajo, que nos presenta a su primer alter ego, un extraterrestre que viene a la Tierra a avisarnos que nos quedan cinco años de existencia.
A comienzos de los 70s el rock psicodélico de finales de la década anterior estaba dejando sus frutos.

  • El hard rock de Deep Purple, Led Zeppelin o Rush, cuyas características eran un sonido más clásico, con gritos y guitarras rockandrolleras.
  • El rock progresivo sinfónico de Yes, Genesis o Procol Harum, con instrumentación, formas y composiciones típicas del siglo XVIII y XIX
  • El rock progresivo jazzístico de Jethro Tull, Traffic o Frank Zappa, que contiene improvisación y fusiones con diversos géneros
  • El art/space rock, de Pink Floyd, Lou Reed, Kraftwerk o David Bowie, el cual incluía experimentación con música concreta, electrónica o futurista.
Si bien existían álbumes conceptuales llevados a cabo de una manera más evidente como Tommy (1969) de los Who o Arthur, or the Decline and Fall of the British Empire (1969) de los Kinks, Ziggy Stardust tuvo el mismo o mayor impacto que los anteriores gracias a sus magníficas armonías, su pulida producción y sus letras distópicas, todo envuelto en un paquete lleno de furiosos colores, con purpurina y lentejuelas, listo para regalárselo a cualquier persona…sin preguntar si es hombre o mujer.

Eso es el Glam Rock, que se convertiría en mainstream a finales de los 70’s y principio de los 80’s, a veces fusionado con el Hard Rock, pero que ya no tendría a Bowie como pilar: su trilogía de Berlín y su trabajo con Brian Eno en el Rock experimental combinado con la música electrónica sería lo mejor de su carrera en pleno año del Punk.

Pero volviendo el tiempo 5 años atrás, tenemos otros 5 que nos quedan de vida. O eso nos cuenta el primer track este álbum, el cual no tiene un mínimo error en los primeros 4 temas. La hermosa “Soul Love” con ocasionales compases de 7/4, Mick Ronson y su guitarra hacen que, junto con el reverb nos lleve por todos lados con su solo en “Moonage Daydream” y “Starman”, donde escuchamos a Ziggy por la radio y a Bowie cantando la impecable melodía de su estribillo.
Con el cover “It aint easy” (bastante común en Bowie incluir versiones de otras canciones) el nivel majestuoso se toma un pequeño descanso, para después volver con Lady Stardust abriendo el lado B, una canción dedicada a su… ¿compañero? Marc Bolan, otro pionero del andrógino movimiento glam.
El disco cierra con la protopunk “Hang onto yourself”, el hit epónimo de “Ziggy Stardust”, la avasallante Suffragette city y la mitad balada mitad rock grandilocuente “Rock ‘n’ Roll Suicide” en dónde nuestro héroe perece, pero nos deja un atisbo de esperanza.

El álbum está lleno de tópicos tabú como el sexo, la homosexualidad y las drogas, que sumadas a la compleja composición armónica y a los arreglos pomposos hacen que cada canción se mantenga parada por sí sola, con su ambiente propio que a la vez es lo suficientemente diferente para no causar repetición y tener unión a lo largo del disco.
La voz de David Bowie personifica cada canción, las cuales gozan de una instrumentación perfecta, desde las cuerdas en Five Years, un saxo sintetizado en Suffragette City e incluso bajos (Trevor Bolder) preponderantes en varias ocasiones.

Lado A
  1. Five Years
  2. Soul Love
  3. Moonage Daydream
  4. Starman
  5. It Ain't Easy
Lado B
  1. Lady Stardust
  2. Star
  3. Hang onto Yourself
  4. Ziggy Stardust
  5. Suffragette City
  6. Rock 'n' Roll Suicide
3 temas: "Five Years", "Moonage Daydream", "Suffragette City"

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martes, 22 de septiembre de 2015

The Fratellis - Costello Music (2006)







"I guess you could say
it's a sick little show
a bottle of troubles
and a bed full of woe
It's easy to see without looking too far
You have to be a saint to be as sick as you are"



Los 2000s en el rock es una época extraña. Se podría decir que no surge ningún género nuevo (quien pueda describir el sonido “Indie Rock” de forma concisa sin agregar otro género al lado, que tire la primera piedra) pero sin dudas tiene sonido único.

Los últimos años de los 90s nos habían dejado con Pop (Britney Spears, NSYNC, Kylie Minogue) y Hip Hop (OutKast, Eminem, Black Eyed Peas, Snoop Dog) dominando la escena. Si bien lo que quedaba de Rock Alternativo estaba bien parado (Radiohead, Red Hot Chili Peppers, Blur, Oasis) no había señales de algo por venir. Y empezaron los revivals.


  • El revival del punk tuvo una fusión con el pop, así fue como bandas como Green Day y Blink-182 estaban en las posiciones más altas de las listas.
  • El revival del postpunk (quizás ahora más mezclado con su primo pop, el New Wave) con los Strokes como abanderados y Franz Ferdinand e Interpol como sus mejores amigos nos dieron quizás el sonido más “indie” y, así, las canciones más características de la década.
  • El revival del garage rock/punk donde nos quedaremos en esta entrada, guiada por Arctic Monkeys y con ejemplos como los Libertines o los White Stripes son la última pizca de la gran amalgama del sonido Indie -Con el Britpop siendo la sustancia X-, y donde los Fratellis supieron sacar en 2006 (mismo año que Whatever People Say…, el primero de los Arctic) Costello Music, su álbum debut el cual está compuesto de canciones menores a los 4 minutos de duración que cuentan sin rodeos historias de sexo, gritos, risas y frases inentendibles, todo desde Escocia y con un sonido muy inglés. 


Los no-hermanos Fratellis (¿vale la redundancia?) se juntaron en 2005 y para principios de 2006 ya habían lanzado un EP con el mismo nombre que le pondrían a su primer LP. Éste sería lanzado seis meses después, con la producción de Tony Hoffer (Beck, Phoenix) y sería un gran éxito llegando al número 2 de las listas del Reino Unido.

Costello Music se puede resumir en los primeros 9 segundos “Henrietta”, la canción que abre el disco.
Fuerte, con guitarras chillonas, un redoblante por demás abordonado y con estribillos y melodías pegadizas. Nos muestra lo mejor en las primeras 5 pistas, la circense “Flathead”, la balada enamoradiza de “Whistle for the choir”, y los “tururú” y “Nananá nanana” de “Chelsea Dagger” y “For The Girl.”
Exceptuando algún banjo y algún corno, los instrumentos utilizados son los típicos del rock lo que sumado a los tempos rápidos o en corcheas y la cantidad de sílabas en algunos temas hacen al disco frenético.

“Doginabag", el track 6, nos devuelve un poco más de ambiente aunque al terminar, el apresurado fill de batería de “Creeping up the backstairs” nos vuelve a meter en esa excitación típica del álbum.

En todos los temas podemos notar una compresión bastante apretada: las partes suaves y las partes fuertes no tienen tanta diferencia de nivel o volumen, lo que hace que se nos canse un poco el oído. Armónicamente no suele tener grandes complejidades, aunque en varias ocasiones no se mantiene todo el tiempo en la misma escala y usa mucho las alteraciones y las bajadas y subidas cromáticas para culminar en un reposo, lo que le da un tinte glamrock.

La banda sacó su segundo álbum Here we stand (2008) aunque irónicamente no se quedaron mucho tiempo más. Tuvieron una separación en 2009 que duró unos 4 años. En 2013 publicarían “We Need Medicine” y hace unos pocos días salió “Eyes Wide, Tongue Tied”. Sin haber escuchar este último, les diagnosticaría el síndrome “Guns and Roses”: es muy difícil seguir subiendo cuando el álbum debut posiciona a la banda muy arriba en las críticas y en las premiaciones.

Para terminar, este es un álbum que gana puntos extra si se lo escuchado de joven, en un bar, lleno de amigos para tomar algo, conocer gente y pasarla bien gritando. Aunque después te acuerdes que she made me cry... she made me cryyyy…Ohh she made me cry, Ohh she made me cry!!

  1. Henrietta
  2. Flathead
  3. Whistle for the Choir
  4. Chelsea Dagger
  5. For the Girl
  6. Doginabag
  7. Creepin' Up the Backstairs
  8. Vince the Loveable Stoner
  9. Everybody Knows You Cried Last Night
  10. Baby Fratelli
  11. Got Ma Nuts From A Hippy
  12. Ole Black 'n' Blue Eyes
  13. Cuntry Boys and City Girls*
*En algunas ediciones está como pista #3

3 temas: "Flathead", "Chelsea Dagger", "Doginabag"

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viernes, 24 de julio de 2015

¿Vinilo o CD gigante?

Cuando cada vez se ven menos discos en cualquier formato físico y todo es descarga, Youtube o bandcamp, Sony Music Argentina decidió reeditar 15 discos clásicos en la historia del Rock Nacional pero con la novedad de hacerlo en vinilo y a precios accesibles: $330 los simples y $436 los dobles.

Adecuados a la moda de estos últimos años, los artistas argentinos más importantes de las últimas décadas tuvieron un revival en el formato que más años duró siendo primero en ventas. Los 30.000 nuevos longplays fueron vendidos a las disquerías y en ellas duraron muy poco ya que la demanda fue devastadora, claro, si nos ponemos a buscar y nos encontramos que un Artaud 3ª edición puede costar $4000 mientras que uno 1ª edición (1973) sin su insert y en un estado regular puede valer cerca de $10.000 en Mercadolibre.


 Los 15 discos son: 1969 - Almendra I, 1972 - Vida, 1973 - Pescado 2, 1973 - Artaud, 1975 - Durazno Sangrando, 1976 - El Jardín de los presentes, 1977 - A 18' del Sol, 1985 - Nada Personal, 1986 - Tango, 1987 - Ruido Blanco, 1987 - Superficies de Placer, 1988 - Doble Vida, 1990 - Canción Animal, 1991 - Tango 4, 1992 - Colores Santos.





¿Pero cuál es la situación acá? Mientras que Sony se enorgullece de “respetar los errores de ortografía con los que salieron originalmente” no ponderó al sonido de los discos. Es que la grabación de estos nuevos 15 vinilos está hecha desde el máster de un CD, dejando de lado cualquier característica de un sonido analógico típico, es decir, el sonido es el mismo que la reedición en CD del disco original.Esa “calidez” que muchos audiófilos dicen que tienen las grabaciones en vinilo o cinta no se encuentra en estas ediciones ya que en la cadena Analógico (vinilo original) -> Digital (Reedición CD) -> Analógico (Reedición Longplay) las características se pierden una vez que se convierte a “unos y ceros.”

Algunos locales de vinilos no quisieron comprar estas nuevas ediciones, alegando que no eran realmente vinilos, soportando que su alma de comerciante sea derrotada por su alma de amante de la música, que creció escuchando vinilos en las décadas de los 60 y los 70. Mientras que los demás comerciantes agotaron sus ventas, Sony ya planea reeditar nuevos discos clásicos en una segunda tanda en septiembre de este año. Los afortunados serían Charly y Cerati, ambos en su etapa solista y Babasónicos, entre otros.


Pero la primera ola no se quedó ahí, en Mercadolibre ya se encuentran usuarios revendiendo dichas ediciones de 2015 a precios hasta 5 veces más de lo pagado en las disquerías (siguiendo el ejemplo, algunos Artaud llegan a $1900)
Es entendible que al momento de escuchar un disco predilecto, el arte de sacar el longplay de 30 centímetros, abrir la bandeja, posar el vinilo y bajar la aguja tenga más reconforte que apretar dos botones y poner un CD, pero inevitablemente surge la pregunta: ahora que sabemos lo que estamos comprando, ¿a qué le vamos a dar importancia? ¿Estamos dispuestos a pagar 25 veces más solo por una amplificación superficial?

miércoles, 27 de mayo de 2015

Almendra - Almendra I (1969)


"Si tus pies hoy nacieron viento
déjalos correr
y si tus manos con las plantas
déjalas crecer"


En 1969 existían muchas canciones de rock en castellano. Claro que si ponemos como requisito que fueran estrictamente de rock (tachamos El Club del Clan) y que no fueran traducciones de artistas angloparlantes (“Pity Pity”, “Dile” [Tell him]) los resultados son mucho menores. Los Gatos con su balsa fueron de los primeros pero ya estaban sonando “La Joven Guardia” con su Extraño de pelo largo, “Sandro y los de fuego” y Luis Aguilé. Pero Luis Alberto Spinetta con sus 19 años llevaría al mundo del rock en castellano a otro plano. Comenzaría así su extensa y ecuánime carrera con una banda que rompería varios cánones del rock en castellano con tan solo dos longplays.





Después de varios simples (discos de dos canciones), la discográfica RCA, que tenía en su sello a “La Joven Guardia” y a “Los Gatos”, decide costearles el primer disco de larga duración titulado como la banda, el epónimo “Almendra”.

Nueve canciones de este grupo formado en Belgrano que pasan desde baladas con guitarras acústicas (Muchacha) hasta canciones protoprogresivas de 9 minutos (¡nueve minutos! ¿Qué radio pasaría un tema así?), jugando con una poesía hermosa y críptica mientras le agrega timbres del folklore y el tango, la verdadera música argentina, lo que estaba bien, lo que estos jóvenes hippies no hacían. La prensa fue negativa, criticando la extraña tapa que no mostraba a ningún integrante de la banda, el cantar en castellano y también la diástole spinettosa (“´Plegaria para un niño dormido…”), contrariamente a la recepción del público, el cual se sintió representado por lo que componían estos cuatro muchachos, en un plano de represiones y dictadura que se viviría por unos años más.


El sonido del disco fue una de las primeras definiciones de rock nacional, canciones agresivas como “Ana no duerme” que comprende un inicio con tempo muy rápido culminando en un estribillo con tintes psicodélicos. Mientras uno se está acostumbrando a este pasaje andante, instantáneamente vuelve la estrofa rápida, como un cachetazo decidido. “A estos hombres tristes” con su síncopa típica del hardrock y afines, y “Color Humano” con varios minutos de zapada, compartiendo el protagonismo con la voz.
Además, el disco afronta otros géneros en las últimas dos canciones “Que el viento borró tus manos” en un contexto de un jazz tranquilo y “Laura va” (o ¿“Ella está dejando la casa” de Juan y Pablo?) un tema lento, con arreglos de cuerdas, bandoneón y percusión.


Pero lo que logra unir todas estas canciones mientras transcurre el disco son las melodías hermosas de Spinetta, que nos hace viajar y pensar que se podrían reproducir todas las canciones en un fogón, con guitarras y ropas largas y el efecto sería el mismo.

Lado A
  1. Muchacha (Ojos De Papel) 
  2. Color Humano 
  3. Figuración 
  4. Ana No Duerme 
Lado B
  1. Fermín 
  2. Plegaria Para Un Niño Dormido 
  3. A Estos Hombres Tristes 
  4. Que El Viento Borró Tus Manos 
  5. Laura Va
3 temas: "Ana No Duerme", "Plegaria Para Un Niño Dormido", "Laura Va"
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